Salud Infantil
Países en desarrollo deben concentrarse en la ampliación y fortalecimiento de sus sistemas de salud para salvar las vidas de millones de niños y centenares de miles de madres que mueren todos los años de problemas de salud fácilmente preveníveis o tratables, de acuerdo con La Fuerza-tarea sobre Salud Infantil y Salud Materna del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas. El informe de la Fuerza-tarea – Quien tiene el poder? Transformando los Sistemas de Salud para atender las mujeres y los niños – lanzado hoy, es parte de un plan de acción global para combatir la pobreza, enfermedades y degradación ambiental en países en desarrollo.
Aproximadamente 10,8 millones de niños abajo de cinco años y cerca de 530.000 mujeres en edad reproductiva mueren cada año. Una mujer que vive en África Subsaariana tiene 1 oportunidad en 16 de morir durante el embarazo o el nacimiento del niño. Compare esto con el riesgo de 1 en 3.700 para una mujer en América del Norte. Además de eso, la comparación entre los grupos más ricos y más pobres dentro de un país revela enormes disparidades de mortalidad infantil y materna y en el acceso a los principales servicios que pueden salvar vidas.
La Fuerza-tarea ofrece un conjunto amplio de recomendaciones, incluyendo lo que se sigue:
Políticas deberían ser cambiadas para fortalecer los sistemas de salud, tratándolos como instituciones sociales centrales, en las cuáles los pacientes son tratados como ciudadanos con el derecho a servicios de salud de calidad que sean proveídos gratuitamente en el nivel básico.
Agencias internacionales de desarrollo y gobiernos nacionales deberían priorizar los sistemas de salud como parte de la estrategia para reducir la pobreza en los países en desarrollo y desarrollar maneras de retener los profesionales de salud calificados en los sistemas locales de salud pública.
Atención a la salud infantil, incluyendo amamentação y reidratação oral, debe ser expandido para asegurar un 100% de cobertura, con elevada atención para la reducción de muertes entre recién-nacidos. La reducción de la mortalidad materna depende de la creación de sistemas de salud funcionales que garanticen acceso a cuidados obstétricos de emergencia y a atención habilitada en el parto.
Acceso universal a servicios de salud sexual y reproductiva, información y educación debería ser garantizado como parte intrínseca de las estrategias de reducción de las muertes de niños y de mejoramiento de la salud materna.
fonte:MillenniumProject